martes, 29 de abril de 2008

Vendo mi vida


Aquel día de Abril veía un vídeo de Amaral, "Llegará la tormenta". Era sábado y mientras desayunaba un café con leche, Amaral actuaba en directo delante de cierta cantidad de jóvenes, presentando el tema. Me quedé quieto, congelado, observando las imágenes. Aquellos chicos y chicas disfrutaban moviendo los mecheros en alto, al compás de sus cabezas. Me dí cuenta de que les imitaba, moviendo mi cabeza a un lado, y al otro, con cara de tonto, ilusionado como ellos, pero con muchos más años y en el salón de mi casa.


Ese día escribí "vendo mi vida", mientras lloraba por la juventud de viejo amargado que me esforcé en conseguir para mi, a la vez que recordaba la pequeña libreta donde escribí mi imaginario viaje a pie, vagabundo de juventud.



Cuando toda tu vida parece que pierde sentido. Cuando parece que nada tiene solución y es sin éxito que la buscas. Y cuando sientes, confundido, que quienes te aman quieren hacerte daño, lo único que deseas, egoístamente, es abandonar tu puesto en la vida. Por este motivo:

Yo vendo mi vida,
¿quién quiere comprarla?

La vendo completa, en pedazos
no vale nada.
Hoy vendo mi alma, rasgada,
y la vendo por nada.

Yo vendo mi vida,
¿quién quiere comprarla?

Regalo recuerdos,
nacidos al alba,
venidos del hombre
que a mi lado estaba,
recuerdos que queman
la noche en mi almohada.

Yo vendo mi vida,
¿quién quiere comprarla?

Regalo mis discos
de música olvidada,
te doy lo que pidas,
con tal de entregarla,
pero no puedo darte
mi inocencia robada.

Hoy vendo mi vida, y no hay
quien quiera comprarla.

Me la he de quedar
con toda su carga,
de miedos y odio
por tanta batalla,
que apresa mi voz
aquí en mi garganta.

Que vendo mi vida
y regalo mi alma,
y no hay nadie en el mundo
que quiera pagarla,
me la he de quedar
con toda su carga.

Regalo recuerdos
que nunca existieron
mas lejos que yo,
que mi boca sellada,
por el niño que fue
un hombre en mi cama.