viernes, 3 de marzo de 2017

La Grieta

The Crack.
"Aprendemos a amar no cuando encontramos a la persona perfecta, sino cuando llegamos a ver de manera perfecta a una persona imperfecta." Sam Keen
Hay grietas por todas partes.
Una grieta anda cerca de dividir en dos un azulejo del baño y eso lo diferencia de los demás como si tuviera doble personalidad. Los demás son azulejos enteros y no partidos como él. Claro, a este le metieron un grifo por un agujero y así quedó jodido. Bien mirado, aunque roto, es un azulejo importante que cumple su función tratando de superar dificultades como todos.
Hay grietas recorriendo el falso techo del baño. La humedad ha resquebrajado su pintura y la despega, cayendo por acá y por allá cuando toca desplomarse.
Las grietas parecen avanzar a lo loco allí donde surgen y el techo no sabe cómo gestionar esta rara dolencia.
¿Hay grieta en un diente? Ese diente tendrá que padecer de placa que formará caries y puede que le cueste la vida en un futuro. Lo que muerde, a veces está siendo mordido con tremendos dolores que calla y grita equivocadamente.
Cristal con grieta en el coche avanza poco a poco en varias direcciones desde la zona de impacto de una piedra saltarina hija de su madre y cortesía del vehículo delantero. Siempre hay gente dispuesta a darnos lo que para sí no quieren.
El calor y el frío son aliados grietos. 
Una grieta amenaza a la roca que lleva miles de años violando las leyes de gravedad en Siberia
Roca de campo agrietada, recibe agua blanda pero que hiela y parte ferozmente como cuña y martillo en la uña. O la piedra recoge tierra y grano que crece y echa raíz. La presión osmótica de las raíces es menor que la del hielo, pero es capaz de horadar rocas también ¡Qué de malas hierbas nos crecen sin saber!
Una grieta en el mango del destornillador provocó que hoy, después de muchos ratos juntos se haya roto justo por ahí. Como todo lo que se encamina a terminar, dividirse o perder: por la parte más débil.
Las reparaciones no dejan igual el material como cuando es nuevo, fabricado de una sola pieza. Ni con el mejor de los tornillos, pegamentos o soldaduras. No queda igual la muela, el techo, la baldosa ... no. Ni quedan igual las disculpas tras un error.
Problemas en la Presa de Oroville
Una grieta en una presa que retiene la presión de millones de toneladas de agua es un mal asunto. Cuando por fin el agua se abre camino, arrasa con todo lo que se le ponga por delante. Hay que liberar presión, dejar que corran los ríos por las cuencas ... 
El volcán Cumbre Vieja tiene una grieta que podría romper con la acumulación de agua y el efecto del calor volcánico una gran parte del mismo, precipitándose media ladera hacia el océano y creando un megatsunami que todo lo remueve, agita y aplasta. 
Grietas en el suelo que terminan siendo socavones tragalotodo o deslizamientos de tierra que sepultan todo a su paso. Nunca se sabe si pisamos tierra firme.

Pequeñas grietas en las uñas que cuidamos hasta crecer para cortarlas.
Pelo agrietado que habla de problemas en el cuerpo. Piel seca y agrietada que escuece según qué cremita pongamos. Una tripilla con una o más "grietas" producto de partos u operaciones salvavidas que aun bien cosidas, tampoco volverán a ser los vientres sanos de antaño. Cuerpos en declive.

Grietas que afean edificios y dan humedades y miedo a sus inquilinos. Nos ponemos feos también.

Grietas en gomas que ya no son tan elásticas y se romperán sin duda un día u otro. Paciencia que no da tanto de sí como los demás esperan.

Asfalto cuarteado en placas de tres metros que pretenden emular sobre los vehículos el traqueteo de aquellos trenes de antes. No hay presupuesto para poner pavimento nuevo encima. Los coches sufren un rodaje lamentable y hay que reducir la velocidad sobre él. El paso se va deteniendo.

Y un día se nos agrieta el amor. Todo se ve diferente. La edad, la vida, los sucesos del día a día. Lo que debió quedar callado y lo que se dijo sin pensar. El amor no admite pegotes tampoco. Las chapuzas, para según qué casos. Si esto sucede, compremos medicina pa sanar el dolor y borrar la memoria. O digamos adiós, si eso nos hace sentir mejor. 

No es mi caso. No es el tuyo.
Cualquier coincidencia con la realidad es pura casualidad.
Por tanto:


"Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor y si perdonas, perdonarás con amor." Cayo Cornelio Tácito