lunes, 3 de septiembre de 2012

Me follo a Rapunzel

"No te doblegues. No te licúes. No trates de hacerlo lógico. No modifiques tu propia alma según la moda. Mejor, sigue sin piedad tus más intensas obsesiones" (Franz Kafka)

   Incluso una tristemente enferma Rapuncel, merece el aprecio del deseo sexual. Podrá o no ser considerado el deseo de una persona obsesa, porque la grosería de la expresión da pié para opinar así. Si yo digo "me follo a Rapuncel" en un contexto adulto de temperatura elevada, de copas (no de borrachera, que  sería otra opción), de risas y ambiente propiciatorio, de diálogo como digo, maduro, probablemente no tendría mayor trascendencia la expresión.

    Un niño, en un ambiente diferente, en cualquier otro tipo de circunstancia, también podría decir las mismas palabras.
     ¿Qué importancia deberían tener? ¿Cómo puede un padre o una madre reaccionar ante una expresión así de su hijo? ¿Rasgarse las vestiduras sería lo propio? ¿Lo sería el castigo? ¿Lo serían unas palabras con tono de voz más sereno que serio? ¿Cuáles serían esas palabras? ¿Mejor el castigo? ¿La indiferencia en espera de la repetición?

Yo, sin permiso de Rapuncel, me voy a la peluqería a que me follen el bolsillo con la subida de IVA.

1 comentario:

mitad de fermin dijo...

me gusta creer que los niños son niños por encima de todo y a pesar de todo, incluso cuando con nueve años quieren follarse a Rapuncel...y mas en el contexto de estar harto hasta el extremo de su hermana toca huevos y del no querer ver de sus padres...
los niños son niños y las niñas son niñas, y no quiero que muera mi parte de niño o niña que me queda, no quiero que muera mi inconsciencia ni mi ilusión.
no quiero ver ni oler maldad en todo.
no quiero perder esa fuerza innata de la niñez y que es una pena que tantos adultos se empeñen en machacar.
no quiero dejar de aprender a crecer, por que ser niño tampoco es moco de pavo....
los niños no son crueles, son realistas, la crueldad la ponemos los adultos con las odiosas comparaciones, con la discriminación, con el abuso, con los palos fisicos y morales.
los niños y niñas son tan valientes que no se merecen tantas adversidades como algunos reciben.
mi preciosa Rapuncel pelona....suerte, a mi me estas enseñando a crecer