viernes, 6 de agosto de 2010

LA PARED DE ALEJANDRA, EL MURO DE MARINA....

Alejandra le ha cogido el truco a hacerse la tonta. De su padre no puedo hablar porque no sería objetiva al solo conocer una versión de los hechos, así que, y aunque puede que sea una parte fundamental del asunto, no tengo mas remedio que dejarlo al margen.
Alejandra dice que está bien con la misma facilidad que te dice que algo falla y no esta contenta, pero no quiere cambiar nada de su actitud. Se ha vuelto cómoda e imita los comportamientos de sus progenitores.
Tiene gran capacidad para ser sociable y a la vez totalmente antisocial, pero sabe que, como es una niña, se la perdonan más cosas y se aprovecha.
En un momento en el que sintió ganas de hacer confidencias, dijo que donde mejor se sentía era mirando la pared de su habitación. Se lo dijo a una amiga de mi hija a la que por cierto no la van las cosas muy bien emocionalmente y arrastra mucho peso desde su infancia. Por eso ella me lo contó, porque cuando un niño o una niña te dice algo así, es que algo no funciona.
El padre de Alejandra encierra muchas cosas, pero Alej, con todo lo lista que es -hasta para hacerse la tonta-, se ha vuelto muy vaga. No solo en lo físico, que empieza a ser un problema, si no en todo lo demás y parece ser que no está dispuesta a mover un dedo para cambiar nada.

De la pared de Alej pasamos a darnos de narices contra el muro de Marina. Ella también arrastra desde la infancia muchas insatisfacciones, pero desde la adolescencia arrastra una gran culpa que la consume.
Y esos mundos en los que se metió -para tapar aquella infancia-, no la dejan vivir plenamente incluso años después de haber salido de ellos.
Y últimamente está cansada. Se ha vuelto derrotista y no quiere oír ni ver nada. Es como una forma de vagancia emocional; es más fácil, echarle las culpas a otro.
Romper el muro o adornar la pared no las produce ilusión. No se hacen concesiones, salvo cara a la galería.

La madre esta cometiendo muchos de los errores que cometieron con ella y la niña se está haciendo fuerte en su introversión a casi todo lo que suponga hacer un esfuerzo, así que la comodidad y estancamiento no la dejan avanzar. La otra añade más errores: no quiere luchar y deshacer lo andado aunque sea para estar después a gusto.

Y ninguna de las dos quiere ver que el tiempo pasa volando y que muchas cosas no tendrán un final feliz, si no procesos tristes y dolorosos. La experiencia esta ahí y no se puede negar, porque yo también he formado parte de esta historia, y sé que la venda en los ojos no basta para tapar las cosas.
La vida no es un cuento donde casi todo acaba bien. Vale, ya sé que son sus vidas y no la mía, pero estamos conectadas y las hago mias y me duele la situación, porque ninguna de las dos está contenta.
La actitud de la niña cambió mucho al llegar la madre, siendo su comportamiento más duro y cerrado que cuando habíamos estado solas. Aunque al final ya la aburría con mis charlas. He debido parecer un puto coñazo.
Total, que al llegar la madre, me quedaba la charla con ella y, claro, como no sé quedarme con la boquita cerrada , la dije lo que pensaba del tema.
Y posiblemente la entró por un oído y la salió por otro, y entre medias me dijó que no pensaba hacer más de lo que hace, que ya se ha preocupado bastante de la parte de los estudios y que del tema emocional no la preocupa lo mas minimo , pues ya se irán solucionando las cosas segun crezca, y si no que ya se dará cuenta la niña de que nadie querrá estar con ella.
Así que me quede atotina y triste, pues la experiencia que ella ha tenido en su infancia y que tantos sinsabores le ha hecho tragarse, no ha servido de nada para que su hija no pase por lo mismo.

Así que hay una pared y un muro lleno llenos de grietas, y sé por experiencia que tapar esas grietas requiere tiempo y dedicación y no solo ir echando un poco de masilla por encima.
Todos mis veranos son duros por las visitas continuas y el no parar, pero este tema me ha tocado el corazón.
Y me he dado cuenta de que no siempre se aprende de los errores cometidos, tanto por nosotros mismos como por los que han cometido hacia nosotros.Aunque como se cuanto duele, yo lo intento , intento aprender, lo intento, lo intento, lo intento.....