martes, 9 de febrero de 2010

MEA CULPA, MEA CULPA....

"Los santos deberían ser juzgados siempre como culpables, hasta que se demuestre su inocencia" George Orwell

La capacidad de maldad del ser humano es imposible de calcular ni predecirse....
Control, manipulación y destrucción de los que nos rodean incluyendo familiares o amigos.
Incluyendo a LOS MAS DEBILES.
 INCLUYENDO A LOS NIÑOS.
La maldad hace tan bien su trabajo que, increíblemente quien ha sido controlado, manipulado y destruido tanto moral como físicamente, es quien se queda con el sentimiento de culpa.

La hipocresía nos ha hecho creer que todo tiene un castigo, y que si somos castigados es porque lo merecemos, para eso hay un "Dios"
Crecer siendo controlado, manipulado y destruido, hace que toda la vida la pasemos pensando en qué hicimos para merecer tanto dolor.
Cuanto más control, manipulación y destrucción recibimos, más nos hace pensar que hicimos algo horrible para merecerlo, que fuimos tan malos que era normal que alguien se tomara tanto trabajo con nosotros.
Cuando el tormento se hace insoportable y alguien se revuelve contra el supuesto sistema perfecto de la sociedad, y "delata" o se enfrenta, se da cuenta, estupefacto, que los culpables -los verdaderos culpables- siempre tienen defensa y no sienten culpa. Y eso, paradójicamente, hace a sus víctimas sentirse aún más culpables.
MEA CULPA, MEA CULPA
....y es el error más grande que cometemos, porque el sentimiento de culpa no solo impide avanzar, si no que continúa con su destrucción.
Y de toda esta maldad humana, de este control, manipulación y destrucción, la única moraleja es que no acaba nunca ... hasta que las víctimas no dejan de sentirse culpables.

Porque mientras las victimas se sientan culpables, la maldad se sigue alimentando y sigue animando a los controladores, manipuladores y destructores.



WHEN THE MAN COMES AROUND - JOHNNY CASH


 “Y escuché como si fuera el sonido del trueno,
una de las cuatro bestias diciendo
"Ven a ver" Y lo vi.
Contemplé un caballo blanco.

Hay un hombre caminando por ahí tomando nombres y decide
a quien liberar y a quien culpar.
No a todos se les tratará igual.
Habrá una escalera dorada bajando
cuando el hombre venga por aquí.

Los pelos de tu brazo se erizarán con terror en cada trago y en cada sorbo.
para que participes de esta ultima copa ofrecida
o desaparezcas en el suelo del alfarero
cuando el hombre venga aquí.

Escuchad las trompetas, escuchad los gaiteros,
cien millones de ángeles cantando,
multitudes marchando al son del gran tambor.
Voces llamando y voces llorando.
Algunos nacen y otros mueren.
Llega el reinado de alfa y omega
y el remolino está en el árbol de espinas.
Las vírgenes están recortando sus mechas.
El remolino está en el árbol de espinas
y es difícil dar patadas contra sus aguijones.
Hasta el Armagedón, no habrá paz contigo, no habrá paz.
Luego, el gallo pedirá a sus polluelos que entren en casa.
El hombre sabio se inclinará ante la lanza y a sus pies
tirarán sus coronas de oro,
cuando el hombre venga por aquí.

Al que es injusto, dejadle ser injusto todavía.
Al que es justo, dejadle ser justo todavía.
Al que es inmundo, ser inmundo todavía
y escuchar las palabras hace tiempo escritas,
cuando el hombre venga aquí.

Escuchad las trompetas, escuchad los gaiteros,
cien millones de ángeles cantando,
multitudes marchando al son del gran tambor.
Voces llamando y voces llorando.
Algunos nacen y otros mueren.
Llega el reinado de alfa y omega
y el remolino está en el árbol de espinas.
Las vírgenes están recortando sus mechas.
El remolino está en el árbol de espinas
y es difícil dar patadas contra sus aguijones.

Y se valorará cuanto tenga cada uno,
cuando el hombre venga aquí.

“Y oí una voz en medio de las cuatro bestias,
Y miré y pude ver un caballo pálido.
Y el nombre de quien estaba sobre él era Muerte
y el infierno le seguía”