jueves, 4 de junio de 2009

Obnubilado

Obfuscated
"He vivido, estudiado, amado, y hasta creído, y hoy no hay un mendigo al que no envidie sólo por no ser yo. Miro los andrajos de cada uno y las llagas y la mentira, y pienso: puede que nunca hayas vivido, ni estudiado, ni amado ni creído (porque es posible crear la realidad de todo eso sin hacer nada de eso);" Pessoa - Tabaqueria

Creo que estoy en una nube, atontado de tanto pensamiento insano. Si en mi imaginación hice de todo y ella no, ¿es culpa mía?, ¿es tan insano, tan infiel por mi parte tener -haber tenido- semejantes fantasías?

¿Cómo pudo ella saber de mis fantasías? No es que las mujeres tengan un sexto sentido, a los hombres nos delatan los cinco, ayudados por cada poro de la piel. Creo que, si volviera a la vida, seguirían mis devaneos mentales, que nada tienen que ver con la realidad.
"Veo una cortina de seda,
casi transparente,
de un rojo
casi insinuado.

La tela ondula lenta
arriba y abajo,
con una parsimonia de profundo
oleaje marino.

Ligera y suave se desliza
animando el vello rubio
e invisible de tu piel.

Una y otra vez
se sumerge en las aguas
el extremo tibio
de la cortina,
y poco a poco se hunde,
se ahoga con lento placer,
y emerge de nuevo
como si nunca hubiera
sido tela,
nunca hubiera
habido agua.

Y se pone nerviosa,
juega y llora
hilos de alegría,
ahogándose,
buceándo de nuevo
y retomando el aire,
y vibrando en la espuma
sobre la cresta
de tus encantos.
Se confunde entre un sueño intenso
y un despertar continuado,
como siempre fueron nuestros besos
y como nunca serán
nuestras lenguas secas,
ni nuestras manos."
Y ahora quiero saber si esta clase de sueños son suficiente delito para merecer la muerte, si esa pena ya no existe ni por quitarla a cualquier otro, a ningún ser humano.

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