jueves, 1 de febrero de 2018

Olor a libro nuevo

"Cuando terminás un buen libro no se acaba. Se esconde adentro tuyo." Liniers, de nombre Ricardo Siri. 
Justyna Kopania
He ido a la empresa "Ediciones Zutano".
Sip. Con ayuda del GPS me he perdido tres veces antes de llamar por teléfono para saber llegar a pesar de ... ¡ estar justo al lado la primera vez !
Lo importante es que al entrar olía a libro nuevo.
El olor de la infancia cuando estrenabas libro de texto, que no era muchas veces porque en esa época hubo un "Baby ¡¡¡ BOOOOMMMM !!!".

(Explosión de tripas femeninas llenas de millones de bebés a lo largo de una España por repoblar)
(Ya veremos cuando los nenes estos se quieran jubilar a millones, que faltan pocos años)

Y pues tenía por desgracia de quién heredar libros de texto sobados y/o subrayados. Provenían de niños estudiosos y los muy "probitos" fueron a caer en manos de un equivalente a "Jack el destripador", versión educativa.

Yo comenzaba curso como los demás ... más o menos, supongo. Había muchos niños ricos en mi colegio estrenando anualmente material escolar fantástico que exponían a la vista de todos sin pudor ni mesura. Carteras modernas o estuches con doble cremallera repletos de lapiceros de colores, rotuladores, gomas, reglas, sacapuntas ... bah. Y con estúpidas decoraciones a la moda por incomprensible que esta fuera y tal y tal, ya, ya ... que si, que muy interesante.

Comenzaba curso creyendo que ese año, JUSTO ESE, iba a ser el año donde todos quedarían maravillados por mis calificaciones. Nadie podría recordar al antiguo yo que tan malas notas obtenía. Ese olor a libro nuevo era mi noradrenalina, mi droga natural auto-inyectable. Y la meaba tan rápido como el libro entraba en la cartera para ir a clase, me ponía en una fila y terminaba llamándome 37 con el culo sobre el asiento duro de un pupitre feo y viejo con escrituras jeroglíficas de antepasados de la subespecie "muchachus neaderthalensis". Vamos, parecidos a mí, pero más brutos y sobre todo más guarros.

Recuerdo el momento como si lo estuviera viendo. Al lado derecho tenía la puerta y a mi lado izquierdo estaba Pedro -que no pedrito- y su estuche doble florecía abierto con el mejor frescor de su corta vida. Entonces su dueño estornudó y lanzó sobre aquel compendio de colores amarrados por una cinta elástica a lo largo de estilizadas cinturas de madera (prefería ver las de Alpino, con una vida más libre y sencilla, metidas en su caja de cartón verde un pupitre más arriba)
aaaaAAAAcccCHiiiIIISSS!! estornudó como decía y lanzó una especie de bala de fusil o enorme empaquetado de mocos con variopintos verdores. Y debo reconocer que en la hierba queda sublime pero en el moco resulta entre abominable y ruin. Y quiero aclarar a quien no lo sepa que estos últimos son antónimos de sublime.

Hombre. Mi primera idea fue atravesar la puerta como en los dibujos y dejar recortado en ella mi perfil de niño con pantalones cortos corriendo despavorido. No regurgité el desayuno porque no era la hora propicia pero los ojos empezaron a dar vueltas para envidia de la futura protagonista del exorcista. Unas horas antes y me hubiera convertido en aspersor infanto juvenil lanzando cola-cao con auténtica "leche de vaca" comprada en granja de pueblo y puré fino de galletas.

Dejé de ansiar automáticamente el estuche con dopleter cremayerunden del camarada Pieter Von Mocarren alias Prepotentis Tuis Opus Dei 45 (suena muy barroco, ¿no?). Fue el final de ansias más rápido visto hasta la fecha. Hasta tenía miedo de los Alpinos escondidos en su montañesa gruta del mal al acecho de un ciervo perdido. Y el muy mamón todavía se reía y todo.
Cuánto dinero y mísera categoría reunida en una sola criatura.
Inaudito. Inconcebible.
Y luego nos quieren cortar a todos por el mismo rasero.
Que no hombre, que no.

Y eso. Ya está. Empezaba el año creyendo que podría superar todas las barreras, que podría dominar la suprema, constante e infalible inercia que se empeña -desde que tengo memoria- en apartarme del mundo y sus habitantes para centrarme en cosas ... las cosas ... algunas ... mis cosas ... no sé ...
Cuando tienes sed bebes agua y no intentas evitarlo (esto es la definición).
Cuando empleas todo el tiempo en LO QUE SEA que tanto te interesa tampoco se puede esperar luego gran éxito en el entorno escolar, laboral, amoroso, familiar ni social.
Nunca he podido digerir todo esto.
Ojalá pudiera echar todo el paquete de historias chungas fuera en un simple estornudo.

Libros nuevos con su olor a impresión en offset.
Libros nuevos y ojos cerrados pasando las páginas junto a la nariz para incrementar el aroma.
Hojas que van al pasado aumentando recuerdos; multiplicando preguntas.
Sin mirar. O mirando sin ver.

Salí de "Ediciones Zutano" donde algunos libros perduran presos en cuadros de cristal separados y distantes, solos, sin el roce de un lomo amigo. Intuyendo la caricia de unas manos amables. Como arte escrito que miro mientras vigilo unos escalones en caracol que suspiran un "clave sus dientes aquí". De la puerta del edificio a la puerta enrejada de la calle te conduce un precioso caminito en curva empedrado y abrazado por jugoso césped con flores. Encuentro ahí tinte y luminosidad diversa pero nada de fragancia.

La calle bulle de ruidos. Los niños del colegio a tres metros de distancia revientan las cuerdas vocales como los cerdos que madrugan en el matadero. Uno de los niños me mira con sus manos aferradas a los barrotes. Miro con pena su falta de juego pero le alabo el gusto por el silencio. La vida pasa a su lado alborotada pero él sigue amarrado al oscuro y áspero barrote de metal carcelario con los ojos asomados al exterior. Como los tristes libros de antes. Entro en mi vehículo y arranco el motor. Cinturón puesto. Cinturón fuera. Busco algo para regalarle entre las cosas que llevo. Nada me parece bueno ni correcto ni válido. Busco. Encuentro una linterna led. Vuelvo la vista feliz con mi hallazgo en mano y salgo.

El niño ya no está allí. Corre detrás de otro crío. Grita y salta. Parece un saltamontes que se quema las patas al contacto del suelo. ¡Vaya berridos! De pronto huye riendo a carcajada limpia mientras su amigo le persigue igual de alegre, igual de ajenos, sus corazones latiendo a todo trapo ...
... y vuelvo a mi furgo lento y pesado con los ojos picando, sonriendo leve, sintiendo triste, presintiendo contento y creyendo agradecido por el enorme regalo recibido de dos niños amigos.
De todos los niños desconocidos y poniendo mi corazón de papel en esos otros que sistemática y artesanalmente van creando en su interior, recogido y apartado de la mirada adulta, su propia versión del mundo.

Así que corred. Corred como posesos, despendolados y traviesos, saltando o gritando -algo menos por favor- porque os figuro ya exhaustos, sudados y con vuestra mirada atenta. Como gilipollas que soy os imagino yendo -curiosos y sin maldad- a sentaros junto a alguno de esos compañeros que esperan extraños o inmóviles en alguna esquina del patio. Os veo ahí con ella o él, hablando en monólogos y preguntando cosas sin recibir la respuesta esperada.

Vosotros no lo sabéis. Sois niños. No podéis.
Ellos, como alfareros, necesitan el calor de una amistad para hornear y hacer fuerte ese rico orbe invisible que procuran ir construyendo. Esperan sin saberlo, sin pedirlo y creyendo no necesitarlo.
El calor justo para que toda su obra no se transforme en lodo informe por el siguiente espasmo inevitable de sus dedos de terciopelo.
Calor y no fuego que reduzca todo a polvo inerte,  incoloro e insignificante tras el primer vuelco incomprensible de sus palabras extravagantes o sus actos de lunático nunca fiero.
"Si no entiendes mi silencio ... ¿cómo vas a entender mis palabras?"
Justyna Kopania


sábado, 13 de enero de 2018

Entender a las mujeres

How to understand men

Entender a los gatos
Entender a los hombres
Entender a los perros
Eres un listillo, Mr. Google. Yo no buscaba sobre entender a géneros o especies.
Yo lo que buscaba es "Entender a la gente" y tampoco exactamente. Ahora no toca.
Ese es un problema común que cualquiera puede querer aclarar.
¿Pues de qué va esto? Mira:

El otro día fui a entregar cierto material a ZG (un cliente nuevo).
Mientras esperaba que abrieran la puerta, un cartelito decía algo así como que eran capaces de enseñar "Habilidades Sociales". Entregué sin más la mercancía a una mujer. Ya iba a entrar al ascensor pero volví y toqué el timbre otra vez. Pregunté a la chica tratando de ser breve:
-¿Qué hacéis aquí?
-¿Cómo? - Respondió ella, y pensé:  (Mierda. Ya estamos. A ver...)
-Que ... a qué os dedicáis ... aquí.
-Ah... pues... enseñamos a los niños a adquirir habilidades sociales ... a ...
-Ya. Solo a niños, ¿no?
-Si.
-Vale, muchas gracias, Chao.

Pues eso. ¿Se puede entender a la gente? Digo cuando te habla.
Claro, vaya pregunta, cómo iría el mundo si no fuera así...
¿Pero todo el mundo entiende lo que le dicen?
Yo, cuando me preguntan, generalmente no entiendo. Confundo. Lo complico. No recuerdo.
Hasta me dicen si soy bobo, que lo parezco, porque a veces no contesto y me quedo mirando.
Pero no siempre es el caso. Muchas veces "sí lo pillo". Pero quieren que confirme si entendí.
Y suelo responder que sí aunque sea no, excepto si veo claramente que no entender me meterá en un lío de narices. Entonces pregunto de nuevo con ese simpatizante "¿cómo dices que...?" o aquel otro "Pues no sé ..." o si necesito ampliar mucha información uso el clásico infalible "No te he entendido nada" que aprendí de un jefe hace 7 años (*).
Pues a veces, ni por esas, con lo cual, estoy metido en un lío. ¡Fijo! Iré a un lugar desconocido por la huella del hombre, iré al cliente equivocado o me olvidaré de informarle de ese encargo a medias con otra persona... etc.

Es que ... si una persona tiene algo a medias con alguien, lo mejor es que esos dos se entiendan y no metan a terceros en sus tratos o lo que puñetas sea quitando encima parte o toda la información.
¡COMO ME VOY A ENTERAR! ¡SI NO ME INTERESA NADAAAAA!
Eso puede ser. No interesarse por las cosas de los demás. Bastante tengo con mi ombligo que es parecido al ojo de Horus. Todo lo ve. Debería ponerle gafas interpretativas pero tooooodo lo ve.
Lo que me concierne principalmente, claro. Y no siempre.

Esto cansa mucho, pero mucho.
Si yo me esfuerzo. ¡¡ DE VERAS QUE ME ESFUERZO!! :
He probado a mirar al suelo, para que no me distraiga nada de lo que me explican.
No sirve. Entran palabras por una oreja y salen la mitad de ellas por la otra.
He probado a mirar los ojos del interlocutor y su tensión nerviosa me descoloca por completo.
Me altera la seguridad que supone para el interlocutor el hecho de que le mires a los ojos mientras explica. Nervioso pues por esa supuesta garantía ocular, ya no soy capaz de pedir que me lo repitan.


Ejemplo real basado en mapa real:
-Vete a XXXXX a recoger una ZZZZZ. La miras allí un poco por si acaso. ¿Sabes donde está? - Me dice y pregunta con ojos desorbitados. Pero falta saber de la ZZZZZ para tener que mirarla y poder llevar según qué cosas. A no ser que hablemos de hacer paripé pero yo no lo adivino sino que lo pienso después de horas o días. Y no sé quien es XXXXX ni donde está, pero bastaría la calle por escrito y sobraría todo lo siguiente. Ahí está el GPS, ¿no?. Y ya negro y con el pensamiento en qué le pasará a la maldita ZZZZZ, respondo:
-No sé dónde está - Y entonces el comentario por lo bajo:
-(No, si ya me parecía a mi que tú ... pffff ... joder) Bueno, sabes donde está YYYYY que has ido ochenta veces. - ¿porqué "Pffff ... joder"? que no he ido tantas, exagerado. Y además de hacer una afirmación rotunda añade más información chunga porque confundo YYYYY con YyyYy. Para no quedar por idiota, respondo que sí.
-Si.
-Pues XXXXX está a la vuelta. En la calle MMMMM. Das la vuelta a la manzana y ya. - Jooooder. Pues lo has dejao clarísimo, hijo mío. No tengo ni idea de cómo es la manzana porque ni siquiera es cuadrada. Cojo y me piro. Resulta que al final, ni era a la vuelta de la manzana sino a tres, ni en la calle MMMMM sino en una bocacalle. Esto me restará fuerzas para la siguiente ocasión en que lleno de desconfianza entenderé menos todavía.

Y si dan clases para entender lo que dice la gente, como que a lo mejor las dan para que me entiendan a mí también. Y para que no se me duerman si hablo, o mejor, para no aburrir. A lo mejor hay que brincar y poner mucha emoción al hablar o transfundirse un bidón de sangre de toro ... no sé.

¿Cuestión de educación? Veamos este otro ejemplo real. Digo entrando en una oficina:
-Hola, traigo esto que habéis pedido. - Tras un segundo o dos de silencio por respuesta y según me aproximo a una mujer, levanto una bolsa que llevo.
-Oye, que has entrado como si tal. Feliz año por lo menos, ¿no?- Me dice la administrativa. No sé ni el día en que vivo, ¿eso es un crimen?. - Hala a repararlo:
-Ya, es que para mi este lunes es como los otros. - Y miro a su mesa por si mi cara dice "vete a la porra, rica".
-Ah... que tú ... has ... trabajaaaadoooo.... - Por favor ¿porqué dice eso? ¿Como si yo trabajara más y mejor que ella por no ser funcionario? No, no. No es lo que dije. A ver cómo arreglo esta parte. Ya sé:
-No. Yo me incorporé hoy de vacaciones también.
-¿¿??              - A veces pasan estas cosas tan extrañas. La respuesta dos sirve para el comentario dos pero no ha servido para el principal. Esto lo veo ahora. En el momento bastante tengo con ... Se queda callada esperando por lo tanto otra explicación por el no saludo de Feliz Año 2018.
-...  que no me va ... lo de ....
-¿La navidad? - Así es, me lo ha facilitado. Ya está.
-Si eso. - Pero no tengo ni idea de en qué jardín estoy metido. Mientras ella va de acá para allá y espero mi documento me doy cuenta de que no voy a quedar nada bien. Pero si yo iba a entregar una cosa, nada más, y salir pitando a lo siguiente. ¿Qué pasa? ¿Estos días maravillosos somos amor, amabilidad y bondad pura? Trato de arreglarlo otra vez al despedirme pero ya sin mirar y marchándome:
-Bueno,  adiós y feliz año, que lo uno no quita para lo otro...
-Adioooooooos. - Un adiós de tono comprensivo. Creo que lo he bordado.

Mira. Yo no puedo ir poniendo sonrisitas y tonos de voz dulzones todo el día. Cuando lo hago me siento como una estafa humana. Lo veo muchas veces en otros y me parecen asquerosos. La vida social es super complicada. Yo creo que basta con ser buena gente e ir al grano pero qué va. Hay que saber los nombres de las personas, preguntar por sus vidas y recordar sus problemas ¿no?

¡¡¡ Hasta un señor que optaba a rector más tarde quiso que me despidieran por maleducado !!! Maaadre mía, porque no volví la cabeza de la pantalla del ordenador cuando entró ni le miré a los putos ojos luego. Le pedí mil disculpas, eso sí, porque entiendo su cabreo. ¡¡¡Me puse rojo, azul y morado!!! ¡¡Qué vergüenzaaaaa!!
¿Soy un maleducado entonces? probablemente.

Yo quiero entender a las personas cuando hablan y ser entendido cuando hablo si no es mucho pedir.
Y es difícil conseguirlo si, aun comprendiéndolas, te cuesta hacer en falso cosas como estas:
"Las acciones dicen más que las palabras, y una sonrisa expresa: (Me gustas - Me produces felicidad - Me alegro de verte)" Dale Carnegie

Nota:
(*) "Perdona pero no te he entendido ... ... ... ... NNNNNnada."
Esta expresión la decía frecuentemente un jefe mío de cierta edad haciendo pausa antes de la palabra "nada" y alargando la n: "nnnnnada". Mientras lo decía movía su mano derecha plana y paralela al suelo desde el lado izquierdo al derecho como cortando el aire al mismo tiempo y acompañándolo de más condimentos corporales y faciales. Tú fíjate qué montón de cosas metidas en un paquete para aprenderlo. Y a pesar de que recuerdo cómo lo hacía, solo puedo usar la expresión oral sin aditivos porque toda la parafernalia extra no me sale del cuerpo.

lunes, 1 de enero de 2018

Tales historias 2018

En un antiguo blog, de cuyas historias suelo acordarme... vivía un hada de las de varita con estrella, vestido blanco, inocencia viva y edad por definir.
No comprendo cómo pueden en un mismo momento-persona concurrir felicidad y aflicción.
No comprendo porqué no puedo correr tras un perro de 3 kilos contagiado de su energía vital sin sentir la sien atravesada por algún dedo atornillador.
No veo sentido al profesor entregando premio artístico a un alumno pésimo para quebrar su frágil momento de tímida gloria sobre los rumores de los compañeros aclarando con risa global que fue el único concursante.
Esos sabores son la salsa que acompaña los rollitos de primavera. Odio esa salsa y no por haberla probado poco.
No me cabe en la burua la alabanza de genio y que estoy chorua para igualar la balanza.
Ni porqué si espero aburrido el bus junto a un pequeño jardín elevado es extraño recorrerlo dos o tres veces subido al bordillo, jugando al equilibrio.

Pues me inventaré letra para una canción infantil. Venga:

"Salta y salta, ríe y ríe,
brinca alegre, sube el bordillo,
equilibrio en el ladrillo,
te caes no te caes,
te andas te levantas,
mueves y te bailas,
sonries y te cantas,
vuelta y vuelta la vuelta revuelta,
cabeza da suelta sin hilo ni cuentas."

... ¿es todo eso malo y un mal desatino?
... ¿puede ser malo lo que no es conocido?

Dime. Dímelo tu hada madrina.
Mueve tu varita, agita la estrella y lanza polvorín brillante en la calva que me desnuca.
Cárgala bien de nube, de ranas en nenúfares voladores y peces miopes sobre esponjas con pantalón y horas de aventura, de llanuras vueltas y montes chatos para correrlos o volarlos.

Ayúdame tú; hada, chicóloca de emociones pueriles solubles Zero instantáneas.
Anota mecánica mi nombre en tu lista de la cabra cuando de compras.
Búscame en el super trouper, por favor, una lata de amabilidad en conserva, una bolsita 100gr con piedras de colores y canica azul profundo, una regadera cuerda que florezca mi tierra muerta, un altavoz inversor para los sonidos del silencio.

Tú, tú, tú. Dime. Dime si Martha contrató con Sentry su felicidad, si el hombre oruga es ya lo que imaginó ser y si las cosas simples son de verdad. Y tú, solo tú, nadie más que tú, háblame de los niños que también se marcharon y si alguien por fin compró la vida que valía nada.

Y un último favor, por favor, por favor, te lo pido a tú, a tí, para tú, y también para mí:
Cúbrelo todo bien tapadito abrigadito bajo un arco iris per se multiamor.

DOSMIL. DIEZ. OCHO.
Sin Chin y Sinchán, los cavas brindarán.
Feliz Año Bueno.
No se hagan ilusiones.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Abstract to text

"A veces, la persona que nadie imagina capaz de nada, es la que hace cosas que nadie imagina." Alan Turing

Amrit Khurana - King of Kings

Pormelade actamor das du meteine, Sikofolstu im sedartu sel acostrumbe sik ni soliskyti fürminaya. Si meyiu locus metrade enseger und mitlainen chasktykur. Simsalonder's sundylanda ems totalo cupistic statulor.
Crede des templor.
Mondrolo mansitur ne teclome di nube. Sentere il circudri la triancolo surelina mista in setol.
E mirmirlaimga sens no clirla besme tindere tol pianto gramse dintro la nucleo.
Kistrayu unsere albiku qerta cuadra se la mismamor si tu la vie comse.
Nute podo sisplesar nel altro posum elice quanti te.
Basmy flestas imortas, ne sum copazi du solrodere purti papio nil termisti caprodie lus espicolos.

Nomos no mosno tronlikústik insere statu. Sittere kurvisky slato nus comsupere meine mente, comsuperati la meva disfrinsa queno sale di siintrere. Trustiko koms kronico uncorrectablo mines operata intra os altres corpos. Rastra, mollere, difica, plora, uriña sapele, kunda estohusos, golepa capita un capite nul, simore, simore poc a poc, bylit fadewei, kusta lovia marchitu . . .


“I know of nobody who is purely autistic or purely neurotypical. Even God had some autistic moments, which is why the planets all spin,” Jerry Newport

sábado, 23 de diciembre de 2017

Deus Ex Machina

“No hay alivio más grande que comenzar a ser lo que se es. Desde la infancia nos endilgan destinos ajenos. No estamos en el mundo para realizar los sueños de nuestros padres, sino los propios.” Alejandro Jodorowsky
Brian Ewing Interpreta con este trabajo la peli Ex Machina
Deus Ex-Machina. Dios a través de la máquina.
Un recurso utilizado en teatro para dar final a una obra con facilidad: "... entonces llegó Zeus y ... " y como un dios todo lo puede, acabas tu obra a placer.
En 2015 sale la película "Ex-Machina" despejando deidades de la ecuación con guión sobre la misma idea de otras veces: "Blade Runner" , "Transcendence" , "I.A" , "Yo, Robot" y puede que"Pinocho".
Aquí Alicia Vikander interpreta a Ava, un ente electrónico dotado de inteligencia artificial y conciencia. No sé porqué no se habla de conciencia artificial porque discernir entre el bien y el mal para juzgar adecuado el comportamiento también puede ser una capacidad artificial.
Conciencia © Espasa Calpe, S.A.:
f. Conocimiento que el ser humano posee sobre sí mismo, sobre su existencia y su relación con el mundo. || Conocimiento detallado, exacto y real de algo: conciencia social, medioambiental. || Capacidad de discernir entre el bien y el mal a partir del cual se puedan juzgar los comportamientos|| a conciencia loc. adv. Rigurosa y detalladamente, sin fraude ni engaño

 Alguien, más cercano a las matemáticas y la ingeniería de cálculo electrónico que a la realidad científica que además es un gran escéptico en lo relativo a las multimillonarias inversiones dedicadas al estudio del cosmos y las partículas saltarinas del C.E.R.N., me aseguraba que ya está funcionando algún sistema de I.A. pero yo no creo ni espero ni quiero que puedan verlo nuestras familias. Al menos si hablamos literalmente de I.A. y no de cálculo estadístico de datos masivos. Lo terrible es que estamos más cerca de crear humanos genéticamente maxi-superdotados de intelecto.

El multimillonario creador de Ava es un ser violento, repulsivo, sucio y borrachuzo sin sentido forma ni maneras dentro de la película excepto como contrapunto al chico con quien Ava tiene sus sesiones: inteligente, corriente, sensible y muy poco listo. Cualquiera sabe que algo como Ava debe estar a buen recaudo en todo momento y uno debe saberse inferior y cauteloso frente a semejante máquina.

Dice en un momento dado Ava Vikander que sabe hablar desde el primer día y su edad es UNO.
Cero es no activo, sin vida. Uno es activo o vivo, supongo. Dispone del conocimiento humano completo con la potencia de cálculo de un sistema cuántico neuronal.

Conoce y comprende la entonación, la mirada, los gestos y micro gestos humanos desde el día uno.
Ojo, se hace entender y comprende a la perfección. Discierne entre mentiras y verdades y las emplea a su antojo.

Explica el propietario de Ava que utilizó el buscador de su creación que para robar imagen con rostros, gestos y palabras a los usuarios de smartphones a lo ancho del mundo. Tonterías.
Registrar miles de millones de expresiones faciales acompañadas de sus voces ilustraría sobre formas de expresión, comunicación y reacción entre humanos pero esa enseñanza no implicaría directamente que el alumno quisiera o pudiera practicarlo. Además falta en ese hipotético BIG DATA lo que de verdad sienten unos y otros durante sus conversaciones. Faltan de todos ellos las vivencias y conocimientos que determinaron sus reacciones.

Así sucede que Ava es omnisciente pero inhumana y no duda un cronón en hacer daño a cosas o vivos y manipular todo para su propio beneficio. Esta bonita ecuación es un cronón o tiempo de Planck, ja ja ja:
 segundos
Paralelamente, una criatura humana con una inteligencia normal es capaz de ilustrarse sobre sus iguales a través de cuentos, libros, fotografías, dibujos, música y un sin fin de películas pero esa enseñanza no supone que sea capaz de entregar caricias, palabras o gestos en un intercambio coherente y oportuno en ambientes y circunstancias diversas de manera aceptable para los demás. Esa criatura crecerá creyendo que sabe lo que debe hacer pero podría carecer del impulso natural para actuar en consecuencia. Y es que aprender como máquinas nos convierte en máquinas.

Primero hay que aprender como personas y eso es realmente complejo si no se prestan atención ni se ayudan entre si.
“De la realidad, misteriosa, tan vasta e imprevisible, no percibimos más que lo que se filtra a través de nuestro minúsculo punto de vista. La imaginación activa es la clave de una visión amplia, permite enfocar la vida desde puntos de vista que no son los nuestros, pensar y sentir a partir de diferentes ángulos. Ésa es la verdadera libertad: ser capaz de salir de uno mismo, atravesar los límites de nuestro pequeño mundo individual para abrirse al universo.” Alejandro Jodorowsky

sábado, 9 de diciembre de 2017

Punto final es

"Nunca faltaría el respeto a ningún hombre, mujer, joven o niño. Todos somos iguales. Recoges lo que siembras y el karma nos patea el culo a todos al final del día." Angie Stone.
Flavio Morais - Exposición "Yo veo lo que tú no ves"
Punto final es ...
"se acabó" en lugar de "basta" cuando ya has tenido suficiente
"hasta nunca" por "adiós" cuando no volverás con alguien
la línea plana del monitor cardíaco en el hospital y su pitido (Flatline)
pasar de 140 km/h a cero km/h en cero punto cero un segundos
"colorín colorado" cuando un cuento ha terminado
el silencio tras la doble barra final de la partitura
la ceguera tras ver la explosión de una bomba nuclear
ese que se planta en la página trasera de un libro
la roca oculta en la trayectoria de zambullida al agua
un finiquito y una caja de cartón con tus cosas del trabajo
la jeringuilla del veterinario que da paz a tu mascota
un meteorito de 10 km cayendo a 20 km/s sobre la tierra
un corazón partido al escuchar "ya no te quiero"
el negro de la oscuridad después de abundar toda la luz

... y tengo muchas otras ideas sobre el punto final que principalmente versan sobre calaveras de cuencas oculares yermas, pero tocaba pensar también en el fin de estas letras locas. Y ayer pusieron en T.V. la película Noé de 2.014 con Russell Crowe,  Jennifer Connelly,  Emma Watson y Anthony Hopkins entre otros. Cuento religioso sobre un Dios que para exterminar a los hombres se complica cubriendo la tierra de agua etc. Es todo tan poco verosímil ... tontería tras tontería.

De pronto pregunta Emma a "Noé" sobre el diluvio:
-¿Cómo crees que será?
-Lo he imaginado. Ante tanta muerte ... no estoy seguro de que haya ... palabras. - Ella se las sugiere
-El fin de todo. - Pero Noé corrige:
-El comienzo. El comienzo de todo. - Y esto es lo que quiero quedarme y tratar de recordar.

Hoy he terminado de usar la vida para buscar respuestas. Resta una última esperanza para tratar de iluminar con nuevas explicaciones los rincones alejados y oscuros y así disipen eternas nieblas.

Puede que las respuestas no existan porque las preguntas fueron inventadas. Puede ser entonces que el camino sea igualmente difícil y siga fallando inexplicablemente.

Puede que por fin haya encontrado lo que buscaba y alguien me lo diga con un papel o con su voz. Igualmente continuarán los tropiezos en un camino lleno de obstáculos, de bromas incomprensibles y risas de intolerable proximidad, de comentarios estúpidos sobre mi. Sobre mi persona y mi vida.

Puede que ese día llegue o no, pero será este mi punto y final.
Y será en cualquier caso otro nuevo comienzo.
"Cuando era pequeña me enseñaron que un ganador nunca abandona y el que abandona nunca gana." Angie Stone.
Flavio Morais - Exposición "Yo veo lo que tú no ves"

viernes, 24 de noviembre de 2017

Niños Tranquilos Expulsados


El otro día busqué en Internet cómo es que los niños tranquilos también terminan expulsados del colegio. Sorprendente que el resultado fuera el que se ve en la captura de pantalla o volviendo a buscarlo aquí. "Tranquilos" quedan los chicos y sus padres al expulsar a un compañero con T.E.A. (trastorno del espectro autista). 

Pero pensando en cómo también los que no molestan en clase son expulsados recordé la historia de un chico, "que paso a deletrear":

Jorge era un chico tranquilo que escribía historias. Hacía la letra muy pequeña y en cada renglón cuadriculado cabían dos líneas para evitar quizá que el texto se partiera en dos hojas distintas. En su colegio se realizaban test psicológicos que en su caso hablaban de inteligencia normal pero con introversión acusada. Tiempo atrás escribía tonterías pero hoy con 15 años va a ser pillado escribiendo contenidos sexuales:
-Jorge, qué andas escribiendo. - El muchacho abstraído en el texto no se ha percatado de la aproximación del profesor.
-Nada. -  Tapa y sujeta la hoja con la mano.
-Dámelo.
-No. - De pronto piensa en lo que sucederá si entrega su historia al profesor. Pone la hoja al costado derecho del pupitre y fuera de alcance la rompe en pedazos delante de toda la case, que murmuran y se sorprenden por el descaro de un compañero que parecía no existir. Rompe al medio, una vez, otra vez y otra vez más hasta donde permiten las fuerzas. El profesor siente que la sangre le hierve. Un último esfuerzo y la hoja queda partida de nuevo. Es un religioso con la mano suelta, pero desde que otro muchacho le descolocó las gafas al devolverle una torta, contiene un poco más la enorme mano que le cuelga al final del brazo. Versión inversa de "la letra con sangre entra".
-Bien. Dame los trozos. No pasa nada. - Lo dice en tono bajo. Jorge mira la boca que habló y ve una sonrisa leve y ve que está bien afeitado. Ve colores en las mejillas y opina que están rellenas de cocido madrileño. Ve los ojos pequeños detrás de gafas de cristal grueso y observa ese autoreflejo en los contornos que se repite hasta el infinito. Cosas de la óptica que al chaval le atraen mucho. Calcula unos ochocientos pelos tapizando los costados parietales y ve que algunos tienen trabajo cubriendo la pista de aterrizaje. Esto tan grande que tiene al lado es un cura mayor. No es mala persona, ¿verdad? No, no, osea, lo piensa de verdad.
-Trae. - El hombre cierra los ojos y asiente. "No pasa nada" recuerda el chico y pone los trocitos minúsculos de papel en la palma de esa mano requetegorda y luego compara los dedos con longanizas y  visualiza una planta carnívora capturando al incauto insecto de turno.
-Ahora coge tus cosas y ve a casa. Di a tus padres que te ha expulsado el profesor de religión y no puedes volver al colegio hasta que hablen con el tutor. - Al chico el tono de voz le parece igual de conciliador y suave que hace un momento. No se siente engañado. Sabe que ha hecho algo mal. Sabe que lo merece y que la culpa le pertenece. Le han cogido evadido de clase y escribiendo relatos para adultos pero comienza a coger sus cosas tranquilo.
-Espabila. No tenemos todo el día. - Pero no sabe espabilar, así que algo nervioso termina de recoger mirando si queda algo bajo la tapa del pupitre y empieza a ponerse el abrigo con su ritual de siempre.
-¡¡ PONTE EL ABRIGO AFUERA!! ¡¡VAMOSSS!! - Sale muy digno del aula y cierra la puerta translúcida con sumo cuidado para no hacer ruido. Ahí mismo apoya los libros en el suelo y comienza de nuevo a ponerse el abrigo. Se oyen risas en el interior y el profesor abre la puerta.
-¡¡ EN EL PATIO !! ¡¡ BAJA Y PÓNTELO EN EL PATIO !!
-(los abrigos se ponen antes de salir... ¿qué le pasa a este hombre? ¿? bobo) - Coge abrigo y libros y empieza a caminar cuando de pronto le sobrecoge el fuerte golpe de la puerta.

La sensación de abandonar la clase con sus compañeros dentro le hace sentir diferente. Pasa al lado de aulas con profesores de otros cursos y otros alumnos que son hijos de otros padres con otros hermanos. Piensa y dice: "Soy un extraterrestre". Mira el pasillo, brillante e infinito y reproduce mentalmente su ritmo:
-(Ventana-ventana-puerta a la izquierda y habitación-habitación a la derecha ¿qué harán en estas habitaciones los curas?)
-(Ventana-ventana-puerta, habitación-habitación ¿rezarán todos de rodillas con el culo al aire?) - Recuerda el día que mirando con los prismáticos de su padre vio a Don P.V.D. arrodillado junto a la cabecera de su cama con testa y palmas sumisas y los genitales frescos tras un gran ventanal.
-(Ventana-ventana-puerta, habitación-habitación) - Siente que los profesores le ven pasar sin más. Un chico expulsado al pasillo le pregunta:
-¿También te han echado a ti? - Pasa en silencio mirándolo de reojo. No pestañea. Vuelve a ser preguntado:
-¿Vas al servicio? ¿ ... a tu casa?- Silencio. 
-(¿te han echado a tí?) -Sigue su paso hacia las escaleras. La sensación de soledad no le desagrada. Caminar tranquilo sin ruidos ni empujones por los pasillos es interesante: permite observarlo todo. Ha elegido las escaleras viejas para llegar antes al patio. Están gastadas por el centro.
-(¿como puede gastarse la piedra solo de pisarla?) - Imagina un ejército de niños robot bajando las escaleras en silencio todos al mismo ritmo en un circuito de movimiento infinito. El símbolo de infinito le gusta mucho. 
-(es un ocho delgado tumbado al sol)(¿porqué el suelo no está gastado?) - Sale a los soportales y aunque hace frío el sol franquea sus arcos y acaricia el escalón y la puerta de acceso a la biblioteca. Se detiene y mira al rededor. El odioso patio de su colegio le parece ahora hermoso en su vasta y desierta extensión pero afeado por el ruido ciudadano que roba su silencio. Cuando termina de poner el abrigo, se sienta en el escalón con sus libros entre las piernas. 
-(las escaleras se pisan por el mismo sitio y el suelo no) - Después de felicitarse por su respuesta habla en voz alta consigo mismo:
-¿Qué ha pasado? ¿Qué hago aquí? Esto es grave. - Mira a derecha e izquierda. La salida está a la derecha. Ahí estará el conserje. Le da igual porque cuando salga no va a contestar ni va a dar opción al diálogo. No le va a mirar. No existirá esa persona.
-Y ahora, ¿cómo lo voy a explicar? No tenía que haberle dado el papel. - Pone la cabeza apoyada en las palmas de las manos. Se tapa la cara y llora. Llora mucho imaginando a su padre cabreado y diciendo que está loco ... otra vez.
-¿Pero qué he hecho? - Se rasca las piernas. De pronto un tornado eléctrico de imágenes y porqués gira sin control y pretende detenerlo golpeándose la cabeza con el talón de ambas manos.
-¡¡Cómo eres tan estúpido!! ¡¡Cómo le has dado la hoja!! ¡¡IDIOTAAA!! ¡¡COMO ERES TAN IDIOTAAAA!!! - Llora y llora aunque nada se oye.
... ... ...
Un gorrión se ha posado cerca y pica una miga grande extraviada de algún bocadillo que ve preparar a una madre devota. El come los bollos de pan a secas. Le gusta así. El gorrión le mira y se mueve como por fotografías tomadas a intervalos.
-Qué bonito eres. - Sonríe al gorrión y llegan dos más, acercándose al primero. Coge su miga y escapa perseguido por los otros dos. Han levantado algo de polvo al elevarse.
-Nadie se libra de ser molestado. - Con la sonrisa evaporada y el sentido neutro, marcha hacia la grandiosa puerta de acceso. El conserje dijo algo pero no escuchó ni contestó ni miró ni corrió ni se detuvo al ser llamado por un ente inexistente. Hoy en día no está permitido expulsar al pasillo ni fuera del colegio así, sin más.

El vacío se extendió sobre su mente y no sería capaz de recordar nada hasta el día de su vuelta a clase. Entonces sus compañeros le atosigan. Dicen muchas cosas, barbaridades de críos tontos que elevan a los altares a villanos descarados en lugar de admirar a los trabajadores y buenos que hay en clase y de quienes se puede aprender algo. El silencio es gratis y se reparte por igual hasta el aburrimiento que llega rápido a todos ellos. La reunión con el tutor ha sido por la tarde. Es su profesor de ciencias. Y pregunta:

-Jorge, ¿puedes decirme qué escribiste aquí?
-No
-¿Porqué? - Jorge no contesta. Mira hacia abajo. - Dí. Contesta. --- ¿Qué es esto?
-Es una hoja de papel hecha trocitos - Jorge piensa divertido que su tutor es tan tonto que no distingue ni una simple hoja de papel rota en pedazos. Luego de unos segundos se da cuenta que esa no es la respuesta esperada.
-Eso ya se ve. Mira. No soy tu enemigo. Solo quiero que me expliques lo que escribiste.
-Esa no es mi letra. - El tutor aprieta los labios y saca una hoja que parece un puzle pegado con celofán. Jorge se queda petrificado al ver su hoja reconstruida.
-Ya. Ya sé que esa no era tu hoja. Sólo quería darte la oportunidad de decir la verdad. Y sé lo que escribiste en clase de religión. Quiero que me cuentes qué te pasa. ¿Porqué escribiste esto? - Jorge mira sus manos. Tiene puntos blancos en las uñas. Y un poco de mierda. "A ver si me las limpio". - ¿Me escuchas? - Mira la boca. Repite la pregunta y ve cómo junta los labios para decir "Mes". Cuando dice "cu" pone unos morros en forma de beso y cuando dice "chas" echa una chispa de saliva  sobre la mesa. Observa la partícula salivar en medio del amplio vacío de la mesa. Se parece a él mismo el día que estaba mirando el patio vacío. Una mano reclama atención cayendo firme sobre un libro y se eleva el polvo bajo la luz de la mesilla.
-(como el polvo del patio. ¿al gorrión le robaron su miga?)
-Jorge. Lo que has escrito... Aquí cuentas que a un chico lo desnudan sus compañeros... lo atan por las muñecas y los tobillos ... a las barandillas de las escaleras. Las del gimnasio. Atado, "crucificado" dices. El colegio entero le escupe e insulta al pasar ... ¿todo esto lo has imaginado tú ... ? ¿ ... lo has copiado ... ?
... ... ... - El chico calla y mira a los lados y respira nervioso.
-Sé que los chicos bromean con eso de bajar los calzoncillos en el vestidor del gimnasio ¿fue eso?
... ... ... - Se araña las manos debajo de la mesa del tutor. Está muy enfadado consigo mismo por haber entregado los papelitos. Vuelve a mirar las uñas.
-No. (Mi hermano me lo ha repetido: "puedes llevar algo largas las uñas pero no sucias")
-Oye. Mírame. - Y le mira. No ve nada ni a nadie pero le mira. Mira a los ojos. Ve globos oculares. Recuerda un niño que cayó de un columpio y se saltó un ojo al caer sobre un borde de cemento saliente por desgaste en la arena. El recuerda cosas así en flashes y ve cejas, pestañas y los poros de la piel -algunos con puntos negros y demodex en la nariz- y los pelos del bigote que se adivinan bajo la piel y se pregunta porqué parecen azules las barbas de los hombres y si será porque usan "Aqua Velva". Observa la forma del cráneo. El pelo en su nacimiento. A veces duele ver caspa y otras sustancias expulsadas del cuerpo. Se expulsa lo que no vale y a él le han expulsado. Sus pensamientos, aunque van a ser interrumpidos, van forjando creencias subconscientes que nunca jamás podrá borrar.
-Bueno ... si no quieres hablar de esto ... no importa. Lo vamos a dejar ahí. ¿Vale? - Vuelve al negro de los ojos. Bucea en esa charca negra mientras él habla y comenta cosas sobre la actitud, el compañerismo y el estudio. Va respondiendo como una máquina de suposiciones sin saber cómo funciona pero lo hace conforme se supone que es debido.
... ... ...
-Bien. No te pido más. - Se queda mirando al muchacho pero una extraña sensación hace que retire la mirada de él y se levanta. Se dirige a la puerta y la abre.- Anda. Marcha a clase. Y ánimooo ... - Jorge va pensando:
-(y ánimo. quien dice que no tengo ánimo.)(he ganado. ha quitado la mirada él. yo he seguido mirando y él no ha podido. YO GANÉ. vaya si gané.)  - Jorge juega a "mirada-clavada-sin-pestañeo" enfocando el fondo, fijándose en los detalles de las caras ... pero la distracción le hace perder casi todos los mensajes.

Cuando vuelve al aula, un compañero reclama el relato encargado con empujones y golpes en la cabeza y a este bruto, serenamente le replica:
-Tu relato pornográfico lo tiene el tutor. Si lo quieres se lo pides a él.
-Tu estas bobo. O me escribes otro ... ¡ O TE ENTERAS ! - y lo grita al oído y empujando antes de añadir señalándolo con el dedo: ¡ ...  y que no sea tan guarro !

En lo sucesivo le entrega a su acosador compañero los relatos de las revistas Lib de su padre.
Lee sus notas una y otra vez. "Sb" para quienes sobresalen entre los demás. Los que se hacen notar sin sobresalir se llevan la "N". Estar bien a secas es la "B". Si no estás bien te dicen suficiente "Sf" o "Su". Para los antónimos del suficiente la latina "I" del Insuficiente, el Inepto y el Incapaz.  Pero lo peor de lo peor, el combinado "MD" para los muy deficientes. Según el diccionario Espasa:
Deficiente: adj. Imperfecto, mal hecho || Insuficiente respecto al nivel que debería alcanzar || adj. y com. Persona cuyo coeficiente intelectual está por debajo del nivel medio general || muy deficiente Calificación académica por debajo del suspenso: es difícil remontar un muy deficiente.
© Espasa Calpe, S.A. 

"Se le ve distraído en las explicaciones." Comentarios 6 - 0 Apoyos. Cierto que es dificil remontar un Muy Deficiente. Y aún más si son 3 ó 4 aliados con otros tantos "Insuficientes".

Yo deseo para todos un planeta donde nunca se consiga ser deficiente o muy deficiente. Donde importe la felicidad de los seres que lo habiten. Donde los chicos reciban las atenciones que precisen para aprender a vivir y convivir socialmente. Donde adultos y no dioses incorporen nuevas vidas al mundo porque desbordan amor y desean entregarlo razonablemente pero sin límites y con dedicación en toda circunstancia. Un lugar donde el poder no impere sobre la razón ni el ansia de saber y evolucionar obligue a corromper la esencia animal del ser humano o su entorno. Un espacio de sexualidad sin vicio que acompañe al crecimiento con naturalidad sin tapar lo que somos ni lo que seremos. Donde las grandiosas construcciones no tengan cabida y las poblaciones se diluyan invisibles  sin cubrir el suelo que pisan. Un planeta imaginario donde los niños que no pueden seguir a sus iguales son conducidos sabia y cuidadosamente a conocer el calor del cariño y la bondad de una compañía que te sonríe al oído cuando no miras o te ofrece algo interesante cuando no atiendes.

Jorge quisiera haber aprendido a desenvolverse en la vida. A responder siempre cuando le llaman. A decir que sí alguna vez en lugar de no para evitar los cambios. A sonreír por fuera cuando esta contento ya que no pueden ver en su interior. A salir de casa para estar bajo el sol sin molestarse porque haya otras personas al rededor. A no temer ver mundo y viajar porque tantísimas cosas escaparán sin duda a su control:
-los horarios del transporte, sus billetes y requisitos
-los enormes espacios llenos de laberínticos accesos de entrada y salida
-las necesidades fisiológicas en lugares repletos de suciedad
-las locuciones incomprensibles ocultas tras el ruido infernal de voces, llantos y gritos, carros con ruedas que bailan y maletas a punto de explotar, cafeteras quemadas y aspiradoras industriales ahogadas ...
-luces que le abrasan reclamando atención desde todos los ángulos incluso en reflejos. Y hay reflejos en el suelo, el las máquinas, en las gafas de sol, en las partes cromadas . . . 
-personas peligrosas queriendo hacerse con sus cosas, y personas que ríen y piensa que de él o que le miran raro
-señales de "espere su turno", de dirección o prohibición
-sabores que no quiere probar
-olores que odia descubrir en sobacos que fabrican bacterias a millares
-empujones y tropiezos mientras escapa sin éxito de todos los cuerpos en movimiento
-costumbres extrañas de países desconocidos cuando no entiende ni las del propio
... y podría seguir. 
Si no se puede percibir nada con tranquilidad, ¿qué necesidad hay de salir fuera?

Este chico quiere la explicación para una actitud tan normal y unos conocimientos tan deficientes. 
Jorge quiere entender el mundo que le rodea sin salir de su propio mundo. Y aunque pasan y pasan años nunca es adulto porque ... 
¿Porqué?
Lo tienes crudo, Jorge. Muy crudo.